Nuestra historia

El mar nos ha acompañado desde el primer día. Nos conocimos en una playa en Isabela en marzo de 2022. Si nos preguntan qué fue lo que hizo que todo comenzara, todavía no sabemos si fue la libra de Moncho Pan que JJ llevó para bajar los munchies o la spicy mezcalita que Gabi pidió en la barra. Lo que sí sabemos es que ninguna de las dos cosas parecía una señal de que terminaríamos juntos.

Luego de "fluir", como decía Gabi, nos hicimos novios en La Parguera. Ahí comenzó oficialmente nuestra historia: tres años de long distance entre San Juan y Ponce, con muchos viajes, reencuentros, drinks en 173 y conciertos de Bad Bunny de por medio.

El 22 de febrero de 2025, lo que en la mente de Gabi era un Galentine's en el Morro, terminó siendo la propuesta de matrimonio que nos llevó a donde estamos. JJ, que llevaba 6 meses planificando la propuesta, se encargó de reunir a algunos familiares y amigos cercanos sin que Gabi sospechara. Ese día, JJ se levantó voluntariamente a las 6 de la mañana para jugar golf. Él dice que estuvo nervioso todo el día pensando en el momento en que se arrodillaría para pedirle a Gabi que fuera su esposa y compañera de vida. Cuando vio a Gabi caminando hacia él, el mundo se detuvo. Ya, en ese punto, ambos sabíamos que estábamos a punto de vivir uno de los momentos más memorables de nuestras vidas.

Cuando llegó el momento de planificar nuestra boda, había dos cosas que teníamos claras: queríamos casarnos junto al mar y queríamos que fuera un día 22.

El 22 nos persigue: es el cumpleaños de JJ, el año en que nos conocimos y nos hicimos novios, el año en que JJ comenzó su residencia en Medicina Interna, el año en que Kale llegó a nuestras vidas y el día en que nos comprometimos. Así que, cuando llegó el momento de escoger nuestra fecha, el 22 de abril de 2027 nos pareció perfecto. Además, amamos su significado: el 22 se asocia con construir algo que perdure y ese es nuestro goal.

Los refranes siempre dicen que busques tu media naranja, tu otra mitad. Nosotros, siendo nosotros, encontramos nuestro limón — y entre limón y mezcal, hemos disfrutado juntos. Y así llegamos hasta aquí: una boda en la Costa Brava, un día 22. Un lugar y una fecha con un significado muy especial en nuestra historia.